El conjunto manchego, tras la pérdida de la Supercopa con serio correctivo del reforzado Barcelona, comenzó sumando dos puntos, en buena medida, por la aportación ofensiva de su nueva incorporación, el ex ademarista Joan Cañellas (7 goles).
Los pupilos de Talant Dujshebaev no notaron la pérdida de dos hombres claves el año pasado como Rutenka, precisamente ahora en las filas ‘culés’, y el islandés Olfur Steffansson, aunque no comenzaron a tomar ventaja, de igualado que estaba el partido, hasta el final de la primera mitad, en la que los tantos del argentino Eric Gull y del extremo Luc Abalo, les permitió abrir brecha (14-10). En ese tiempo el Antequera empató varias veces el partido y llegó incluso a ponerse por delante del marcador, aunque, lógicamente, con ello lo que consiguió fue despabilar a los de Talant que lograron distanciarse en el marcador cuando los de Ortega tenían a cuatro jugadores en pista por exclusiones de dos de ellos, con un parcial de 5-0 (7-3), cortado con un oportuno tiempo muerto de Antonio Carlos Ortega. El Antequera, liderado en la portería por un soberbio Jorge Martínez, tuteó al BM Ciudad Real hasta la recta final del primer periodo (9-9, minuto 21), después de sobreponerse a unos buenos minutos locales, que se superaron porque los de Talant querían agradar a su público, después del disgusto de la Supercopa, pero en ningún momento se encontraron cómodos, también debido a los juegos de malabares que tuvo que hacer Dujshebaev para solucionar los problemas tácticos de un equipo sin extremos diestros, por las lesiones de Kallman y Davis.
Cañellas y Morros se repartieron los minutos en el rincón. Hasta Roberto García Parrondo tuvo que hacer las veces de central, ante la ausencia añadida de Chema Rodríguez. También los andaluces echaron de menos a Prodanovic, Chispi y, sobre todo, a Pérez Canca que, ‘tocado’, no apareció en pista hasta la recta final del choque. En la segunda mitad, los manchegos se dejaron de pruebas y fueron a por el partido; la efectividad bajo los palos del meta serbio-hispano Arpad Sterbik y la entrada en la rotación de los laterales Jérome Fernández y Alberto Entrerríos cimentó el primer triunfo de los ciudadrealenses, que únicamente encontraron en el central bosnio Srdjan Trivundza (6 goles) a su principal problema en la defensa y en Baena el luchador incansable que se atrevía contra todos, así como con un Jorge Martínez en un momento excepcional, como figura de su equipo. Las piezas de la máquina ciudadrealeña empezaron a ensamblarse y, con una buena defensa y varios contragolpes, terminó sometiendo a su rival, que fue bajando los brazos poco a poco en este segundo acto. El Antequera, con sus jóvenes Soto, Moya y Luisfe en la pista, no pudo seguir el ritmo del BM Ciudad Real, que empezó con muchas dudas pero que terminó imponiendo su potencial defensivo y, sobre todo, la profundidad de banquillo, para cerrar su debut liguero con una cómoda victoria, quizás con un marcador demasiado amplio (33-22) para lo que se vio.