
Hubo más rival en la pista que el Antequera, que ya era un rival de cuidado. El domingo los de Víctor García, “Pillo”, se toparon con un enemigo de más, la pareja de colegiados, Raluy López y Sabroso Ramírez que se encargaron de aguar uno de los partidos que más prometía. Sus decisiones bien dispares cuando había que dictaminar hacia el cuadro pontevedrés o hacia el cuadro andaluz fueron en cierta medida determinantes para el bloqueo azul.
La primera parte fue “de cine” porque nunca se vio tan solvente la primera línea teucrista, que rompió la defensa cerrada de los andaluces, bastante permisiva para los colegiados. Víctor Vigo capitaneó una dulce exhibición ofensiva acompañado por Backovic, también en buena línea. Quizás la segunda línea no estuvo tan entonada pero por ahí andaba Curuvija para sacar más de un aprieto a los teucristas que llegaron a irse a un 11 a 6 al minuto 22. En los de Antonio Carlos Ortega, García Vega centralizó los esfuerzos respaldos por Ohm y Janhs. Llevaba ocho paradas allá por el minuto 20 y al Teucro hasta le salían los contraataques y superaba las exclusiones.
En la continuación, la segunda línea teucrista se entonó; Víctor Vigo siguió gustándose y hasta Carrera marcaba al contraataque. La única exclusión visitante llegó a los 42 minutos, y pese a que Coque falló un penalti, David López estaba para recoger rechaces y marcar. Pero los colegiados sólo quisieron ver para un lado. Una falta descarada a Curuvija sin exclusión, otra a Rafa Dasilva y la particular forma de ver el pasivo en ambas áreas determinó que el público ya gritara el clásico “fuera, fuera” en varias ocasiones. El Antequera se creció; se creció Jorge Martínez en la portería y se agigantaron Ohm y Kogosev. “Pillo” pidió mal su tiempo muerto con la remontada rival, Vigo se cansó, Backovic ya no tuvo suerte, Benaches no afinó y pese a todo hubo empate a 23. Vigo pasó mal a Curuvija con 23-24 y el espectacular Kogovsek machacó.
Así vieron el partido nuestros colegas de “El Diario de Pontevedra”. Por otra parte, el responsable de prensa del Balonmano Antequera, Raúl Romero, narraba así lo sucedido en la web del club: “Dicen los entendidos que los equipos se construyen desde la defensa y el primero de ellos es el portero. Jorge Martínez volvió a ser clave en la remontada del cuadro antequerano. Pletórico, inmenso en cada acción, el guardameta volvió a dar todo un recital. Al conjunto dirigido por Antonio Carlos Ortega le costó entrar en el encuentro. De hecho, se mantuvo por debajo en el marcador durante toda la primera parte, con desventajas que en algún momento hicieron pensar en un descalabro. Al descanso se llegó con el 14 a 11 inquietante. Pero el equipo quiere estar en la cita copera. Lo ha demostrado y la ciudad le arropa en la distancia. Sin amilanarse, con un ritmo constante, serio, disciplinado, los andaluces lograron recortar la distancia gracias a Lubej (18 a 16, minuto 12), empatar a 19 superado el ecuador del segundo período y ponerse por primera vez por delante a doce minutos para la conclusión con gol de Kogovsek aprovechando una superioridad numérica. El parcial (0-4), demoledor, provocaba un giro de 180 grados en el encuentro. El Balonmano Antequera ponía la directa hacia la victoria. Jahns puso el 19 a 21 y Ohm el 19 a 22, máxima renta a favor del envite. Los gallegos lo intentaron a la desesperada tras volverse a colocar a un sólo tanto (22 a 23), pero las paradas de Martínez, la finta explosiva y directa de Juanan Ramos y el coraje de “Kogote” terminaron por desequilibrar la balanza del lado andaluz y los puntos viajaron hacia Antequera”.