El partido contra el Granollers volvió a tener varios protagonistas especiales en las filas del Balonmano Antequera. Si Quino Soler volvía a la ciudad que le acogió como jugador durante varias temporadas, Xavi Pérez se veía las caras contra el equipo que le vio nacer deportiva y humanamente. No faltó algún que otro reproche de la afición catalana, aunque Xavi, como siempre, salió del pasó a base de paradas y de una profesionalidad más que demostrada.
Al término del encuentro, mientras su familia le saludaba, aprovechamos para que nos diera su impresión sobre el mismo: “He estado aquí muchos años y es un partido en el que siempre intento dar lo máximo. El partido ha sido malo en líneas generales, sobre todo en el ataque porque no hemos estado finos como otros días y eso nos ha condenado durante todo el partido”.
Pese a la derrota, el equipo se había clasificado para la Copa del Rey, un hecho histórico: “Creo que no lo estamos saboreando como se merece porque estamos bastante cabreados por el partido, pero está claro que ahora iremos al hotel, nos tranquilizaremos un poco, veremos que hemos conseguido algo grande para Antequera y tenemos que estar contentos y orgullosos de este equipo, pero hoy nos ha faltado más de espíritu para plantar cara a un equipo que se lo jugaba todo y que estaba muy concentrado. La salvación está cerca, tenemos que estar contentos”.