
Partido de infarto en el “Fernando Argüelles”, que comenzó con lección de balonmano de los de Ortega, que dominaron casi toda la primera parte hasta justo el descanso en que empataron los de Senosiain; luego, en la segunda mitad, minutos de dominio del Almería y, al revés de en la primera parte, en los diez últimos minutos, los locales le dan la vuelta al marcador, con una jugada final de auténtico escándalo en que con el reloj a 0, los árbitros escuchan las indicaciones del entrenador del Almería y dan 6 segundos más, que terminan con una falta contra Jorge Martínez, que rebota en la defensa, dando el triunfo a los de casa.
Plantearon el partido ambos entrenadores con 6-0 defensivo y 5-1 atacante utilizando a Lubej e Iker Serrano de pivotes, tácticas que mantendrían prácticamente todo el partido, salvo alguna ocasión, minuto 15, en que ellos emplearon un 4-2, para volver enseguida al 6-0. Los primeros minutos locales, de ensueño con balones rápidos, muchos tiros a puerta y una defensa en la que Jorge Martínez volvió a ser la figura del partido, cuando los almerienses atacaban. Jugadas claves pudieron ser la retirada del gigante almeriense Kraljic, cuyo peligro era evidente y el abuso de “pasivos” que, con la anuencia de los colegiados, derrocharon los almerienses. Al final, nervios en los locales, y, tras una decisión infame del colegiado del área local, los almerienses con la salida de Nikcevic, que ganan en peligrosidad, y empatan. Por cierto que el décimo tercer gol local fue un golazo de genio y rabia de Kogovsek, que se ganó una ovación clamorosa.
En la segunda parte, los almerienses se van en el marcador con ventaja de hasta 2 goles en varias fases; el Antequera vuelve a cometer el error de ignorar al extremo Vico, y a Kogovsek cuando salió, a pesar de que tanto Nacho como Andrés se desgañitaban señalando a sus compañeros no sólo su presencia sino su óptima situación, libres de marcaje, para crear peligro. Las paradas de Jorge y los ánimos del público dan alas a los nuestros que empatan a 20, pasado el minuto 15. Pero uno de los colegiados, el citado anteriormente, parece no estar conforme pues todo lo pitaba contra los de casa, en medio de una broncas imponentes.
Los locales se quedan con seis en dos ocasiones, que aprovechan los del Keymare para igualar o adelantar el marcador, mientras que en las exclusiones visitantes, los de casa apenas pudieron hacer nada. Al final, varias paradas imposibles de Jorge Martínez, los espectaculares goles de Obradovic y Jahns, así como el último y decisivo tanto de Lubej tras una genial jugada de García Vega, ponen a los locales por delante en el marcador, decidiendo el partido, con el entrenador visitante de protagonista negativo, metido en el campo, comiéndose a los colegiados, haciendo cambios antirreglamentarios que “la mesa” no sancionó como debían, y que le costaron terminar con seis jugadores, y esa jugada de infarto en la que con el reloj a cero, los almerienses sacan una falta que rebota en la defensa –¡al fin con los brazos en alto!– y los puntos se quedan en casa.
Precisamente, hablamos con los colegiados cuando estaban a punto de emprender el viaje de vuelta a sus hogares. Nos explicaron que la mesa les había advertido que el reloj se había parado en varias ocasiones, hecho que unido a la pérdida de tiempo motivada por la inclusión de ocho jugadores en el Keymare Almería para la última jugada del partido, decidió que se concedieran los cinco segundos extra.
En definitiva, cualquiera de los dos pudo ganar y lo hizo el que se creció al final, el que contó con un público fuera de serie y con un portero excepcional.