El Arrate superó al Antequera y se aseguró una séptima posición de la Liga Asobal que podría servirle para jugar por vez primera en su historia una competición europea.
La victoria de los de Víktor Debre fue tan trabajada como cabía esperar, porque se encontró con la seria oposición de un rival que también apuraba sus opciones de alcanzarle en la clasificación, ya que antes de enfrentarse estaban separados por cinco puntos. El Antequera venía con dos juveniles para compensar bajas tan sensibles como las de Chelu Cid y Curkovic, más las de Rune Ohm, y sin que todavía Quino Soler –que el domingo decidía hacer lo que Andrei Xepkin en el Barcelona o el año pasado Dujshebaev con el Ciudad Real–, confirmará volver al balonmano activo.
Así, aunque los locales tuvieron un fulgurante arranque, y a los 4 minutos ganaban 3-0, pronto reaccionó el cuadro antequerano, que forzaba el primer empate, a 6, bajo la batuta de su “director de orquesta”, García Vega. Un parcial de 3-0, gracias a los penaltis transformados por Dalibor Cutura –aprovechó 6 de los 7 que lanzó a lo largo del encuentro–, restableció el dominio del cuadro eibarrés, que pese a ello no terminaba de encontrar fluidez en su ataque y alcanzaba el descanso con una renta de tres goles (14 a 11).
El portero local Malumbres, que estuvo sensacional con 17 paradas, sostenía al Arrate, que en la segunda mitad mejoró por momentos, aunque también su rival, que en el minuto 40 se colocaba 17 a 16 gracias a Alexis Rodríguez, su principal artillero, que presentó un registro de 8 goles de 10 intentos, mientras un entonado Xavi Pérez se anotaba 12 paradas de mérito. El partido vivía una de las alternativas continuas en el juego y en el dominio; los locales, más desajustados de lo habitual, funcionaban en estos momentos a tirones, y aunque entre Dalibor Cutura y Kobin propiciaban un nuevo despegue (21 a 17), el Antequera no cesó en su empeño por llevarse algo positivo y de la mano de García Vega, Alexis Rodríguez y Paco Bustos estuvo a punto de conseguirlo.
Así fueron pasando los minutos, siempre con ventaja local, hasta que con 24 a 22 para los locales, Kobin era excluido y el conjunto de Antonio Carlos Ortega tuvo ante sí su gran oportunidad de remontar, pero justo en ese momento falló y desperdició el balón que significaba acercarse a un gol y además permitió la rápida contra de Dalibor Cutura que significó el 25 a 22. Con poco más de dos minutos por delante, estar 25 a 22 en lugar de 24 a 23, resultó determinante y al final el Arrate y su afición pudieron brindar por una victoria que de momento significa garantizarse la mejor clasificación del equipo de Eibar a lo largo de su extensa trayectoria, dejando prácticamente sin posibilidad de ello a los antequeranos que aspiraban a ello. Quizás las muchas bajas de los de Antonio Carlos Ortega contribuyeron decididamente a inclinar la balanza del lado local.
A pesar de las bajas de que se lamentaban, los andaluces jamás entregaron el partido y hasta los últimos minutos tuvieron opciones de lograr siquiera el empate. Un marcador tan corto implica que bien podría haberse inclinado tanto del lado que lo hizo como del lado andaluz. Y eso a pesar de que los de Ortega no comenzaron bien, pecando de “generosidad” al principio del partido, lo que valió a los de casa irse en el marcador. En este sentido, aquí se había tomado nota de las “pájaras” que suelen afectar a los de Antonio Carlos Ortega en los comienzos de partido o tras el descanso, y fue lo que aprovecharon los eibarreses. También según acostumbra, los de la Ciudad del Torcal lograron recuperar terreno antes del fin de la primera parte, gracias al acierto de Paco Bustos y Obradovic principalmente y así tomaron oxígeno para una segunda parte en la que faltó acierto en los momentos decisivos. Alexis Rodríguez y Obradovic, el segundo de manera algo más intermitente, lograron poner de nuevo a los antequeranos a un solo tanto. Xavi Pérez también contribuyó, como hemos destacado, con sus paradas para que los suyos siguieran creyendo en la victoria. Un nuevo bache en el juego antequerano precipitó el marcador nuevamente a un desmoralizador 21-17, pero dos hombres con experiencia, Kogovsek y García Vega devolvieron la ilusión a los suyos. La renta se estrechó aún más con el gol de Alexis (22-21), cuando vino esa jugada antes mencionada que pudo ser el empate y no aprovecharon los visitantes que fijaría las cosas para el final.