El pivote del Valladolid fue uno de los jugadores más determinantes de su equipo, no exento sin embargo de cierta polémica por algunas de sus jugadas y su particular lucha con Lubej y Quino Soler: “Ha habido mucha guerra. Esto es como el rugby, hay que ser nobles y pelear hasta el final, pero al término del partido nos hemos saludado como buenos amigos que somos, a Quino lo conozco de toda la vida”.
Con la victoria frente al Antequera, el Valladolid se asegura competición europea la próxima temporada: “Era el objetivo prioritario para los tres partidos que restaban, ahora ya estamos mucho más tranquilos y esperamos asegurar la quinta plaza”.
Así vio el partido el jugador cedido por el Ciudad Real: “Somos impredecibles, hicimos una gran primera parte pero no fuimos capaces de mantener ese nivel en la segunda. Sabía que tenían muchas bajas pero que iban a luchar hasta el final, y así ha sido. Creo que el Antequera y su afición se merecían esta temporada no pasar los apuros del año pasado. Ojalá tengan suerte en el futuro”. P.J.