El guardameta asturiano cree que una de las claves de la victoria antequerana fue el hecho de imposibilitar al rival que hiciera contraataques: “Todos los partidos hay que jugarlos, porque los equipos grandes donde marcan las diferencias y rompen los partidos es en los contraataques. Perdimos muy pocos balones, ellos no pudieron correr y en definitiva sólo nos hicieron uno o dos en todo el partido”.